No todos los pisos de madera requieren el mismo proceso. Según la especie, el estado del soporte y el uso que recibe el espacio, definimos un plan de trabajo específico que combina lijado, reparación y acabado.
Cada intervención arranca con un diagnóstico: medimos humedad, revisamos la adherencia de los acabados anteriores y evaluamos la profundidad de las marcas. Recién después definimos el tratamiento más adecuado, sin apuro y sin pasos innecesarios.
Para pisos muy castigados o con varias capas de barniz viejo. Incluye lijado completo con maquinaria de aspiración, reparación de tablones sueltos o dañados, sellado de juntas y aplicación de barniz ecológico al agua o aceite natural. El acabado puede ser mate, satinado o brillante, según la preferencia.
Pensado para pisos que conservan su estructura pero perdieron brillo o tienen marcas superficiales. Se realiza un lijado fino, se aplica una capa de aceite endurecedor o barniz al agua y se pulen los detalles. Es la opción más rápida para devolverle vida a un piso sin intervenir de lleno.
Para tablones rotos, hundidos o atacados por humedad. Reemplazamos las piezas dañadas con maderas que combinan en tono y veta, reponemos molduras y sellamos juntas con masillas flexibles. El objetivo es que la reparación pase desapercibida y que el piso recupere su integridad.
Un plan periódico para pisos ya restaurados: revisión de zonas de alto tránsito, reaplicación de aceite o barniz en sectores puntuales y limpieza profunda con productos específicos para madera. Ayuda a prolongar la vida del acabado y a evitar daños mayores.
Clientes que volvieron a caminar sobre madera recuperada, con el brillo y la firmeza de siempre.
El parquet de roble de 1920 quedó impecable. Se notó el trabajo de diagnóstico: midieron la humedad antes de tocar nada y el lijado fue silencioso, sin polvo en los muebles.
Adrián Silva SánchezElegimos aceite natural para el tránsito alto y no nos arrepentimos. El piso de fresno aguantó seis meses de clientes y sigue con el mismo tono cálido del primer día.
Sara Martínez GonzálezRepusieron tres tablones dañados por humedad y sellaron las juntas con una masilla flexible. No se distingue dónde estuvo el arreglo. Parece que el piso nunca se hubiera mojado.
Marcela RíosRespetaron la pátina original, que era lo que más nos preocupaba. El barniz al agua dejó un acabado satinado parejo, sin brillos artificiales. Un trabajo cuidadoso de verdad.
Jorge BenítezLijaron todo el salón en dos jornadas y al final dejaron el lugar limpio, sin restos de viruta. El aceite endurecedor soporta el arrastre de sillas y las manchas de vino se limpian fácil.
Lucía FerreyraTrabajamos con roble, fresno, nogal y otras maderas nobles, adaptando cada tratamiento al estado real del piso y al uso que va a recibir. Desde el diagnóstico inicial hasta la limpieza final, todo el proceso queda a cargo del mismo equipo.
Utilizamos lijadoras con sistema de aspiración integrada para evitar que el polvo se disperse por la casa. Regulamos la presión y el grano según la dureza de la madera, eliminando solo la capa necesaria para no desgastar el tablón.
Superficie pareja y lista para recibir el acabado elegido.
Aplicamos barnices al agua de bajo olor y secado rápido, disponibles en acabado mate, satinado o brillante. Protegen la madera contra el desgaste y la humedad sin amarillear con el tiempo.
Capa resistente que conserva el tono natural de la veta.
Para quienes prefieren un acabado más orgánico, usamos aceites que penetran en la fibra y endurecen la madera desde adentro. Realzan la textura y permiten reparaciones locales futuras sin lijar todo el piso.
Piso con aspecto cálido y mantenimiento sencillo.
Reemplazamos piezas rotas, hundidas o atacadas por humedad, buscando maderas que combinen con el tono y la veta original. También reponemos molduras y sellamos juntas con masillas flexibles que evitan filtraciones.
El piso recupera su integridad sin que se note la intervención.
Si querés cambiar el color del piso sin perder su carácter, preparamos tintes a medida que respetan la pátina de cada pieza. Probamos la muestra en una zona poco visible antes de aplicar el tratamiento completo.
Un color nuevo que sigue dejando ver la historia de la madera.
Antes de empezar, medimos la humedad del soporte y hacemos pruebas de adherencia para detectar problemas ocultos. Con esa información definimos el tratamiento más adecuado y te explicamos qué esperar de cada etapa.
Intervención planificada sobre datos reales, sin sorpresas.